Noticias Locales 10 min de lectura

Abelardo De La Espriella, presidente de Colombia 2026-2030

🗓️ 07 agosto 2026 👤 Diego Zapata
Facebook
WhatsApp
X


Abelardo De La Espriella asume la Presidencia de Colombia: Cali fue escenario de un histórico cambio de poder.

Por Radio Eureka FM
El nuevo mandatario juró este 7 de agosto de 2026 ante el Congreso en Cali y posteriormente trasladó su primer discurso presidencial al Batallón Pichincha. La jornada reunió a jefes de Estado, delegaciones internacionales y figuras de alto nivel, mientras la ausencia de Gustavo Petro y sectores de la oposición marcó el comienzo de una nueva etapa política para Colombia.

Hay días en los que la política simplemente cambia de nombres. Y hay otros en los que cambia también de escenario, de lenguaje y de símbolos.

Este 7 de agosto de 2026, Colombia vivió uno de esos días.

Abelardo De La Espriella asumió oficialmente la Presidencia de la República para el período 2026-2030, en una jornada que rompió con una tradición histórica: el juramento presidencial no tuvo lugar en el Capitolio Nacional de Bogotá, sino en la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali.

Allí, ante los congresistas presentes, recibió la banda presidencial de manos del presidente del Senado, Honorio Miguel Henríquez, y juró cumplir la Constitución y las leyes colombianas.

Pero el comienzo de su Gobierno reservaba una segunda escena.

Poco después de asumir formalmente el poder, De La Espriella abandonó el auditorio universitario y se trasladó al Batallón Pichincha, también en Cali. Desde esa instalación militar pronunció su primer gran discurso como jefe de Estado, mientras los integrantes del Congreso y numerosos invitados internacionales permanecían en el lugar donde se había realizado la ceremonia constitucional.

La combinación de ambos momentos —el juramento ante el poder legislativo y el discurso posterior ante las Fuerzas Militares— terminó definiendo la imagen política de la jornada.

Cali se convirtió por un día en el centro político de Colombia

La elección de Cali para la posesión presidencial no fue un detalle protocolario.

Tradicionalmente, el cambio de mando colombiano se ha producido en Bogotá, alrededor del Capitolio Nacional y la Plaza de Bolívar. Esta vez fue necesario trasladar la sesión del Congreso para hacer posible la ceremonia en la capital del Valle del Cauca.

De La Espriella había manifestado desde antes de asumir su deseo de realizar la posesión fuera de Bogotá y de enviar un mensaje de descentralización hacia las regiones.

Finalmente, la Arena USC se convirtió en el escenario constitucional de la investidura.

El nuevo presidente prestó juramento alrededor de las 4:30 de la tarde, después de que la sesión del Congreso comenzara cerca de las 2:40 p. m.

La fotografía fue inédita: congresistas, diplomáticos, representantes internacionales y jefes de Estado reunidos en Cali para presenciar el inicio de un nuevo Gobierno.

Y durante algunas horas, el centro institucional del país dejó de estar en Bogotá.

¿Quiénes asistieron a la posesión de Abelardo De La Espriella?

La ceremonia tuvo una importante presencia internacional.

Entre las figuras más destacadas estuvo el rey Felipe VI de España, acompañado por una nutrida representación diplomática.

También estuvieron presentes varios mandatarios latinoamericanos, entre ellos Javier Milei, presidente de Argentina; Daniel Noboa, de Ecuador; José Raúl Mulino, de Panamá; Santiago Peña, de Paraguay; José Antonio Kast, de Chile, y Nasry Asfura, de Honduras. Associated Press confirmó igualmente la presencia del primer ministro de Curazao, Gilmar Pisas.

Durante los preparativos también se confirmó la participación de mandatarios y delegaciones procedentes de Costa Rica, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Israel, Suecia, Brasil, México, Alemania, Portugal y Corea del Sur.

Estados Unidos envió una delegación de alto nivel encabezada por el fiscal general interino Todd Blanche. También fueron anunciados el administrador de la DEA, Terrance Cole; la directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas, Sara Carter; el congresista Mario Díaz-Balart y otros representantes estadounidenses.

Finalmente, Associated Press reportó también la presencia del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, cuya asistencia había generado versiones contradictorias durante las horas previas al evento.

La presencia internacional dejó una primera fotografía diplomática del nuevo Gobierno y mostró, particularmente, una cercanía con varios mandatarios latinoamericanos identificados con corrientes conservadoras y de derecha.

La silla vacía que también habló: Gustavo Petro no asistió

Sin embargo, uno de los protagonistas de la jornada fue precisamente quien no estuvo.

El presidente saliente Gustavo Petro no asistió a la posesión de su sucesor.

Petro había cuestionado la legitimidad del resultado electoral y mantuvo una relación particularmente tensa con el mandatario entrante durante el período de transición.

El Consejo Nacional Electoral había declarado oficialmente electos a Abelardo De La Espriella y José Manuel Restrepo, como presidente y vicepresidente para el período constitucional 2026-2030, tras finalizar el escrutinio de la segunda vuelta.

La elección había enfrentado a De La Espriella con el senador Iván Cepeda, candidato de izquierda y aliado político del Gobierno Petro, en una segunda vuelta decidida por un margen estrecho.

Esa división electoral continuó siendo visible durante la posesión.

Los congresistas del Pacto Histórico no participaron mayoritariamente en la ceremonia, mientras sectores sociales y políticos opositores realizaron movilizaciones en ciudades como Cali, Bogotá y Barranquilla.

Ese escenario deja una de las grandes preguntas para el nuevo Gobierno: cómo gobernar un país electoral y políticamente dividido.

Del auditorio al Batallón Pichincha: el movimiento que marcó la ceremonia

El momento más simbólico llegó después del juramento.

De La Espriella dejó la Arena USC y se trasladó hasta el Batallón Pichincha, donde pronunció un extenso discurso rodeado de miembros de las Fuerzas Militares.

La decisión permitió al mandatario cumplir parcialmente una intención que había expresado antes de su posesión: otorgar a las Fuerzas Armadas un papel simbólico en el comienzo de su administración.

Sin embargo, constitucionalmente había jurado primero ante los congresistas reunidos en la Universidad Santiago de Cali.

Allí comenzó entonces la segunda parte de la jornada.

Y el mensaje fue inequívoco:

seguridad, autoridad y fortalecimiento del Estado frente a las organizaciones criminales serán prioridades de su Gobierno.

Seguridad: comienza una nueva estrategia frente a los grupos armados

En su discurso, De La Espriella anunció un giro frente a la política de negociación adelantada durante la administración anterior.

El presidente afirmó que la posibilidad de diálogo con las organizaciones armadas se encuentra agotada y anunció que su Gobierno elaborará un listado de estructuras que serán consideradas narcoterroristas.

También ordenó intensificar las acciones contra organizaciones criminales y reiteró su intención de impulsar grandes centros penitenciarios.

Uno de sus mensajes centrales fue que los grupos ilegales tendrán que elegir entre someterse al Estado de derecho o enfrentar la acción de la Fuerza Pública.

También anunció medidas contra los cultivos ilícitos y reiteró su intención de utilizar herbicidas mediante fumigación aérea siempre que, según expresó, no representen riesgos para la salud ni para el medioambiente.

La seguridad será, por lo tanto, uno de los primeros terrenos donde los colombianos podrán comenzar a medir los resultados de la nueva administración.

Pero será también uno de los campos donde tendrá que existir mayor vigilancia institucional.

La eficacia contra las organizaciones criminales deberá convivir con el respeto a la Constitución, los derechos humanos y las garantías de la población civil.

Economía: austeridad, inversión y cambios tributarios

El segundo gran componente de su discurso fue económico.

De La Espriella anunció un congelamiento del gasto público dentro de su estrategia para recuperar confianza en las finanzas del Estado.

Al mismo tiempo aseguró que mantendrá programas sociales dirigidos a la población y planteó una futura reforma orientada a simplificar el sistema tributario, incentivar la inversión y generar empleo.

El nuevo mandatario envió además un mensaje directo a empresarios grandes, medianos y pequeños, asegurando que su administración buscará convertir nuevamente la inversión privada en uno de los motores económicos del país.

Otro cambio importante estará en el sector energético.

El nuevo Gobierno pretende ampliar la exploración de petróleo y gas y ha manifestado que permitirá proyectos de fracking bajo estándares técnicos y ambientales, una decisión que seguramente abrirá uno de los debates ambientales más importantes del próximo cuatrienio.

Un viraje también en política internacional

La política exterior también comenzará a cambiar.

De La Espriella anunció que Colombia ingresará al denominado Escudo de las Américas, iniciativa impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump para fortalecer la cooperación regional contra organizaciones vinculadas con el narcotráfico.

También anticipó un restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Israel y una ruptura con los gobiernos de Cuba y Nicaragua.

Estos anuncios representan una modificación sustancial de algunas de las prioridades internacionales que caracterizaron el Gobierno de Gustavo Petro.

La presencia de numerosos mandatarios latinoamericanos durante la posesión también dejó entrever el nuevo mapa de alianzas que podría construir Colombia durante los próximos cuatro años.

De La Espriella promete gobernar también para quienes no votaron por él

En medio de la polarización, hubo otro mensaje relevante.

De La Espriella aseguró que pretende ser presidente tanto de quienes respaldaron su candidatura como de quienes eligieron otras opciones.

También prometió respetar la independencia del Congreso, las cortes y el Banco de la República.

Esa promesa será especialmente importante.

La verdadera prueba de una democracia no ocurre únicamente el día en que millones de ciudadanos votan.

Ocurre después, cuando quien gana las elecciones debe gobernar respetando también los derechos de quienes perdieron.

Un presidente sin experiencia previa en cargos de elección popular

Abelardo De La Espriella llega a la Presidencia con una característica poco frecuente en la política colombiana contemporánea: nunca antes había ocupado un cargo de elección popular.

Abogado penalista, empresario y figura ampliamente conocida por su presencia mediática, pasó directamente de la actividad privada y el debate público a disputar la Presidencia de la República.

Ganó la segunda vuelta de junio frente a Iván Cepeda y ahora tendrá que demostrar si la enorme capacidad comunicativa exhibida durante la campaña puede convertirse en capacidad administrativa, construcción de consensos y resultados de Gobierno.

Ahí comenzará realmente su examen político.

El reto no será asumir el poder, sino gobernar

Las ceremonias presidenciales están llenas de símbolos.

Una banda.

Un juramento.

Los honores militares.

Las delegaciones extranjeras.

Los discursos.

Los aplausos.

Pero ninguno de ellos garantiza un buen Gobierno.

Desde este 7 de agosto, las promesas dejan de pertenecer a una campaña electoral y empiezan a convertirse en responsabilidades de Estado.

  1. Seguridad.
  2. Empleo.
  3. Salud.
  4. Educación.
  5. Infraestructura.
  6. Costo de vida.
  7. Corrupción.
  8. Finanzas públicas.
  9. Desarrollo regional.
  10. Medioambiente.
  11. Relaciones internacionales. 

Y, posiblemente el desafío más difícil, reconstruir espacios de diálogo dentro de una sociedad profundamente polarizada.

Abelardo De La Espriella recibió este viernes la banda presidencial.

Pero el verdadero mandato comienza después de la ceremonia.

A partir de ahora, cada promesa tendrá presupuesto, cada decisión tendrá consecuencias y cada discurso podrá ser comparado con resultados.

Cali quedó en la historia

La capital del Valle del Cauca también escribió su propia página este 7 de agosto.

Durante unas horas, presidentes, diplomáticos, congresistas, ministros, periodistas, autoridades y organismos de seguridad pusieron sus ojos sobre la ciudad.

Cali no fue únicamente sede de un evento.

Fue escenario de una transición política que puede marcar profundamente el rumbo de Colombia durante los próximos cuatro años.

La banda presidencial cambió de hombros.

El poder cambió de manos.

Y un país dividido comenzó un nuevo capítulo de su historia.

Cómo termine ese capítulo no dependerá de la ceremonia de este 7 de agosto, sino de las decisiones que comiencen a tomarse desde mañana.

Radio Eureka FM continuará haciendo seguimiento independiente a las decisiones del Gobierno Nacional, sus reformas, resultados y efectos sobre las regiones y los ciudadanos.

Crédito: Foto: Abelardo De La Espriella / Wikimedia Commons – C

 

Radio Eureka FM
Radio Eureka FM en vivo

Escucha la señal mientras lees

Música, educación vial, noticias y entretenimiento desde Buenaventura.

Presiona reproducir
Sara IA
Sara IA Asistente de Radio Eureka FM
Pausado
¡Buenos días! Soy Sara IA, asistente virtual de Radio Eureka FM. ¿Cómo puedo ayudarte?
Sara IA puede cometer errores. Verifica fechas, enlaces y datos importantes en fuentes oficiales antes de tomar decisiones.